Se hunden casas
El encargado del atlas de riesgo de Protección Civil en la localidad, expresó que se ha ido a verificar casa por casa el riesgo que presentan, dado que en algunos puntos como el callejón Salazar existe por lo menos una vivienda que está situada encima del arroyo y una falla geológica.
Para los habitantes de esta zona, el que su cuarto, local comercial o su vivienda se esté hundiendo, se ha vuelto algo “habitual”.
De hecho, desde hace ocho años cuatro casas son muestra evidente del deterioro provocado por el hundimiento de los terrenos sobre los que fueron edificadas, tienen problemas en su cimentación y amenaza con empeorar, ya que la falla geológica se sigue moviendo. 
Al igual que Leticia, Jennifer Herber Martínez de 26 años y Alejandra Martínez Negrete, ambas comerciantes, dijeron que se han visto afectadas en sus ventas debido a que hace quince días se colapsó una parte de la banqueta.
“Se abrió un hoyo en el piso a un costado del local (…) pues lo que más nos afecta es el olor ya que es el arroyo y aparte las personas se pueden caer y luego si llueve si por alguna razón se vuelve desbordar se va a salir toda el agua y mi mercancía se va a mojar; ya tiene como quince días y no han venido ni a ver como ésta el hoyo” dijeron las mercantes.
Según el Atlas de Riesgo por fenómenos geológicos de la Coordinación Ejecutiva de Protección Civil Estatal, en Abasolo se tienen detectadas 8 fallas geológicas activas de grandes longitudes que afectan la infraestructura urbana y rural.
Una amplia zona de fracturamiento se ubica en el centro de la ciudad, estos efectos se han manifestado en construcciones urbanas con hundimientos; estos fenómenos causan ruptura de líneas de agua, drenaje y potencialmente ponen en riesgo los ductos de Pemex que cruzan el municipio.
Hace casi 23 años se dieron los primeros problemas en la comunidad Puerta de Palo Dulce, con agrietamientos y hundimientos.
En la ciudad empezó a manifestarse hace casi 20 años el fracturamiento en las casas que se localizan en la esquina de Rayón y Salazar, mientras que hay hundimientos y agrietamientos en las comunidades San José de González (Rancho San Fernando de Aguirre), Rancho Las Jacarandas, Puerta de Palo Dulce (Rancho El Encanto) y El Tepocate.
En la cresta del picacho rocoso del lado derecho de la falla geológica denominada Brinco del Diablo, se ubican enormes rocas con riesgo de derrumbe y alto grado de intemperismo, en la ladera del cerro se localizan asentamientos humanos irregulares con dinámica de crecimiento hacia el picacho, esta población está expuesta al alto riesgo descrito.